Por qué los microinfluencers y nanoinfluencers están el punto de mira de las marcas

Si bien los influencers han sido los reyes del marketing digital por bastante tiempo, parece que su reinado está llegando a su fin.

Los microinfluencers y los nanoinfluencers han llegado para quedarse: es una tendencia que viene sonando cada vez más fuerte. Por eso, las marcas están cada vez prestando más atención a este creciente fenómeno. Si bien los influencers han sido los reyes del marketing digital por bastante tiempo, parece que su reinado está llegando a su fin.

Pero no se trata de nada que pueda generar tristezas. Por el contrario, está formándose el reinado incipiente de los microinfluencers y los nanoinfluencers. Pero, ¿de qué se trata todo esto? Empecemos explicando un poco cómo los influencers cobraron tanta relevancia.

Influencers y marketing

Los influencers son simplemente personas que por diferentes razones lograron acumular una inmensa cantidad de seguidores en las redes sociales. La ingente cantidad de seguidores que los influencers más destacados lograron acumular fueron el pasto adecuado para que surgiera el marketing de influencers.

Sencillamente, la manera en la que los influencers se relacionaban con sus audiencias permitieron que estos los leyeran como personas muy cercanas y afines. La consecuencia inmediata y más relevante en cuanto al marketing se refiere, es que los influencers eran simplemente capaces de influenciar a su público en las decisiones de compra.

Entonces, el marketing de influencers se apoyó en esto para hacer llegar a sus audiencias las marcas y lograr una difusión aún mayor de los productos y servicios que de alguna manera eran promocionados por los influencers.

Sin embargo, todo esto se desarrolló con mayor auge antes de la llegada de las plataformas publicitarias de las redes sociales. Sumado a esto, la relación con las redes del público en general era también diferente a como es hoy en día.

Hay que recordar que los influencers fueron capaces de desbancar a las celebridades precisamente por su don de mostrar cercanía y afinidades con las personas comunes. Esta especie de empatía no es tan fácil de lograr cuando se trata de una celebridad. Y justo allí es que está el corazón del éxito de los influencers y el consiguiente éxito del marketing basado en ellos.

Otro plus que fue capaz de otorgar popularidad a los influencers fue la capacidad de interactuar con su público a través de mensajes: otro punto a favor para el marketing de influencers.

Celebridades e influencers

Pero, ¿qué pasó para que el marketing de influencers tenga una baja? Hay una verdad ineludible que se puede aplicar en la mayoría de las relaciones humanas. Se trata de que las personas pueden verse influidas más fácilmente por aquellos que consideran más cercanos.

Si bien esto fue una realidad para el auge de los influencers, al empezar a ganar cada vez mayor cantidad de seguidores hace que el trabajo de mantenerse cercano al público se vuelva cada vez más laborioso. En cuanto a las celebridades, si bien pueden tener una gran cantidad de seguidores, en términos de conversiones no suelen dar resultados tan apetecibles.

Esto sucede principalmente porque las celebridades tienen un coste muy alto, que se traduce luego en resultados que no son tan efectivos en cuanto a números se refiere. Es decir, trabajar con celebridades requiere de una cuantiosa inversión. Y es posible que cuando se saquen los números finales acabe siendo poco rentable.

Microinfluencers: Llegaron para quedarse

Llegados al punto, hablaremos ahora de los microinfluencers. Estos personajes son sencillamente usuarios de las redes sociales que tienen alguna especialización en un tema determinado.  Son capaces de relacionarse de una manera muy fuerte con su audiencia, que puede pertenecer a cualquier sector.

Los microinfluencers y los nanoinfluencers se caracterizan también por tener una gran actividad en sus redes sociales. Comparten en sus redes toda clase de contenidos relacionados con sus intereses. Al asociarse con las marcas, los post que publican suelen ser patrocinados.

La gran ventaja de los microinfluencers es que son capaces de generar interacciones mucho más cercanas con su público que los infuencers tradicionales o macroinfluencers.

Más accesibles

Otra ventaja de los microinfluencers es que son ciertamente capaces de influir en las decisiones de compra de su audiencia. Pero también es cierto que son mucho más accesibles a las empresas.

También hay que tomar en cuenta el rango de influencia que lis microinfluencers puedan tener. En general, la cantidad media de seguidores con los que cuentan es de unos 10 mil, en redes sociales como Instagram.

Aunque esto no es una medida invariable: hay microinfluencers que cuentan con comunidades mucho menores, pero altamente especializados. De hecho, hay experiencias con microinfluencers de audiencias menores que resultan sumamente efectivas.

Es decir, que los microinfluencers son personajes que cuentan con una gran autoridad, conocimiento o relación con un tema o segmento determinado. Esta autoridad es la que permite que se relacionen de una manera tan contundente con su público y lo que hace que las marcas los tomen tan en cuenta.

Cuatro atractivos de los microinfluencers

  • Autenticidad. Los microinfluencers son personas que pueden definirse como “normales”. Son capaces de llevar una vida común, sin aparecer en los grandes medios. Tampoco el marketing de influencers suele ser su principal fuente de ingresos. Esto último permite que tengan una lectura más a favor de la autenticidad por parte del público. Aunque se especializan en un tema determinado, sus interacciones con el público son más naturales y menos preparadas que las de los influencers tradicionales. También tienen la ventaja de poder tener una relación mucho más cercana, natural y personal con su audiencia. Dependiendo del tipo de comunidades, los microinfluencers pueden hasta organizar eventos para conocer personalmente a su audiencia. Esto permite que la tasa de participación sea mayor. También es más probable que contesten a las interacciones de forma más personalizada.
  • Facilidad. Un macroinfluencer o nanoinfluencer es más fácil de reclutar que un influencer. Si se comparan ambas audiencias, es posible que los influencers sean mucho más difíciles y costosos de convencer y trabajar para lo que la marca desea. Esto porque en principio tendrán mucho más de dónde elegir y con qué marcas trabajar. Pero con los nanoinfluencers existirá mucha mayor flexibilidad a la hora de la negociación. ¿El resultado? Una relación laboral más amigable.
  • Especificidad. Las marcas que necesiten dirigirse a nichos determinados tendrán en los microinfluencers a sus más fervientes aliados. Mientras más pequeño sea el nicho en el que el microinfluencer se especializa, más comprometido estará con la marca y más comprometida a su vez estará la audiencia con la marca. Por ende, los resultados serán, con bastante seguridad, los esperados.
  • Bajo riesgo. En el caso de los influencers, es posible que tengas que invertir una buena cantidad de dinero para lograr reclutarlos. Esto hará que tu inversión sea cada vez más riesgosa: a mayor inversión, puede haber más posibilidades que las cosas no salgan del todo bien. En contrapartida, los microinfluencers ya posiblemente tendrán un vínculo con tu marca, por lo que la construcción de la relación ya tendrá un largo trecho recorrido.

En suma, la tendencia para las marcas es identificar a los microinfluencers y nanoinfluencers en los diferentes segmentos y reclutarlos para sus fines. Es una estrategia que tiene altas posibilidades de dar los mejores resultados. Y por eso es que cada vez son más las marcas que se están sumando a esta creciente tendencia. ¡No te quedes atrás!

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