Google limitará las cookies rastreadoras de publicidad: ¿cómo afectará a mis campañas?

Google ha anunciado recientemente que actualizará el popular navegador Chrome, con la intención de que los usuarios logren obtener más información sobre las diferentes maneras en las que son rastreados a través del uso de las cookies.

Estos cambios del gigante de los buscadores apuntan a permitir cada vez más opciones de privacidad a los usuarios del entorno digital. Pero sin embargo, esto puede traer repercusiones sobre la publicidad digital, sobre todo por la manera en que muchos estructuran sus estrategias hacia los consumidores online.

Priva la privacidad

Lo cierto es que Google pareciera seguir el camino de la defensa de la privacidad de los consumidores. Un poco antes, ya Apple anunció algunas medidas a favor de la privacidad de los usuarios de sus dispositivos, como la nueva versión de la herramienta Intelligent Tracking Prevention. Esta herramienta es capaz de reducir la vida útil de una cookie.

Las acciones de Google hacen que los especialistas en marketing se vean obligados a generar estrategias digitales en las que el uso de las cookies se vea limitado o reducido. Ahora, hay muchas compañías de marketing que usan las cookies para orientar sus anuncios e incluso para hacer seguimiento de los mismos y comprobar su efectividad. Pero esta realidad podría estar cambiando rápidamente.

Cambios en Chrome

Los ingenieros de Google han anunciado que los cambios que están realizando en Chrome implican que se modificará el funcionamiento de las cookies. Esto de manera que será necesario que se especifique cuáles cookies pueden funcionar en todos los sitios web y eventualmente podrían ser usadas para rastrear a los usuarios.

Entonces, será posible para los usuarios la eliminación de todas esas cookies. Esto sin afectar a las cookies de dominio único, que son aquellas que conservan ciertos elementos como inicios de sesión y algunas configuraciones de los usuarios.

También se estima que los usuarios recibirán información sobre los sitios que configuran cada tipo de cookies, para que basándose en ello, puedan tomar las decisiones pertinentes sobre el uso que se les puede dar a sus datos.

Restricción de “huellas digitales”

Cada usuario va dejando a su paso por el cyber espacio una suerte de huella digital. Entonces, la intención de Google es que Chrome sea capaz de restringir de manera más agresiva el acceso precisamente a esas huellas digitales, en pro de la privacidad de cada usuario.

Asimismo, desde Google han dicho que pretenden reducir las maneras en las que los navegadores son capaces de tomar huellas digitales de forma pasiva, mientras que serían capaces de detectar e intervenir sobre las diferentes tomas de huellas digitales mientras estas suceden.

¿Mismas reglas para todos?

No faltan los escépticos que se hagan ciertas interrogantes. ¿Google seguirá las mismas reglas que los anunciantes de terceros? O aún más: ¿El navegador será capaz de rastrear a un usuarios, utilizando su ID de Google si este inició sesión?

Estas y otras preguntas son hechas por los dirigentes de grandes empresas, que se preguntan si las reglas de Google no buscan simplemente favorecer a Google. Incluso algunos recuerdan la experiencia reciente de Facebook, y se preguntan si Google o cualquier compañía de Big Tech realmente está haciendo lo que dice que está haciendo.

Sin embargo, los voceros de Google han sido tajantes: han afirmado que sus medidas se aplicarán a todos por igual, incluido Google. Pero, sin soltar demasiadas prendas, también han dicho que por los momentos no proporcionarán más detalles sobre cómo mostrarán la información sobre las cookies a los usuarios.

En el detalle está el asunto

La manera en la que se comporten los usuarios con estas modificaciones en Chrome podría pasar a depender directamente de la manera en la que se les presente la información.

Al parecer de ciertos analistas, la manera en la que trabajan las cookies no resulta simple de entender para la gran mayoría de los consumidores. Por esto, apuntan a que de acuerdo a la forma en la que se les explique las nuevas pautas a los usuarios será lo que permitirá hacer la diferencia en cuanto al comportamiento que presentarán en su manejo de cookies.

No todo es negativo

Ciertamente, una cookie usada de mala manera puede ser mucho más fácil de explicar. Pero, las cookies pueden ser muy útiles para los usuarios de una buena cantidad de formas diversas. De hecho, es posible que el comportamiento de los usuarios ante los cambios anunciados sea un tanto impredecible.

Puede resultar en que simplemente no deseen que todas las noticias e información que se reciba sean filtrados por un puñado de compañías como Google, Facebook y Amazon. Esto último podría resultar si se “matan” las cookies de terceros: probablemente aumentaría la concentración de anuncios en manos de unos pocos.

Control a consumidor

Pero no todos los expertos son escépticos. Por el contrario, algunos señalan que las medidas anunciadas por Google marcan el primer paso de un camino dentro de la industria en la que el consumidor tendrá más control sobre la manera en la que es rastreado.

En un mundo altamente globalizado, donde las comunicaciones vuelan en segundos y donde las leyes del mercado cambian más rápido de la velocidad de la luz, parece una alta apuesta darle más poder al consumidor.

Es posible que no exista una voz unánime de parte de los consumidores que se eleve en contra de las cookies específicamente, pero si es cierto que los usuarios suelen estar cada vez más alertas a la privacidad y también es posible predecir que los anuncios de obtener mayor privacidad sean recibidos de manera favorable.

Pero muchas empresas basan sus campañas en los datos que obtienen de las cookies, lo que hace que se vuelva inminente un cambio para reemplazar las cookies con otros identificadores. Incluso hay ciertas empresas que ya se están preparando para el cambio, utilizando e invirtiendo en ID anónimos y en tokens más que en cookies y también trasladando el gasto publicitario a aplicaciones y menos a los navegadores.

Otros expertos señalan que los cambios no tendrán un impacto inmediato. Pero, muchos también están tomando sus previsiones y usan o bien estrategias de cookies propias u otros métodos de coincidencia que no se basan en cookies.

Qué es una cookie

Por definición, una cookie es un archivo que ha sido creado por un sitio web. Es contenedor de pequeñas cantidades de datos, que se envían entre un emisor y un receptor. Cuando los usuarios navegan, los emisores vendrían a ser los servidores donde puede estar alojada la página web, mientras que los receptores serían los navegadores que utilizan los usuarios para visitar las páginas web.

La razón de ser de una cookie es la de identificar al usuario, almacenando su historial de actividad en un sitio web específico. Esto permite que las páginas web puedan ofrecer a los usuarios los contenidos más apropiados de acuerdo a sus hábitos regulares.

La traducción de este sistema es que una vez que un usuario visita una página determinada por primera vez, el navegador guarda una cookie con una porción de información. Luego, cuando el usuario vuelve a visitar esa misma página, el servidor es capaz de usar la información almacenada en la cookie para que el usuario obtenga una visita tan personalizada como sea posible.

A grandes rasgos, esa es la función de una cookie. Sin embargo, las utilidades de las cookies pueden ser aún más complejas. Por ejemplo, una cookie puede ser tan simple como realizar el registro de la última vez que el usuario entró a un sitio determinado, o más compleja como ir guardando los artículos que el usuario va colocando en el carrito de compras de una tienda. Hay que notar que esta última acción se va realizando en tiempo real.

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